¿Qué dulces son típicos en pascua?
La Semana Santa y la Pascua no solo son momentos de tradición y reuniones familiares, sino también una excusa perfecta para disfrutar de los postres más emblemáticos de la temporada. Desde la clásica mona de Pascua hasta las irresistibles torrijas, la repostería propia de esta época del año es una auténtica delicia. Y como no podría ser de otra forma… nosotros siempre le damos una vuelta más de tuerca y pensamos en cómo acompañar estos dulces con el vino adecuado para potenciar sus sabores.

¿Cómo maridar estos postres?
El Panquemado, también conocido por otros nombres como panou, pa socarrat, tonya o fogaseta. Estos bollos típicos, con su corteza dorada y su interior tierno, combinan de maravilla con una mistela debido a su dulzura en boca, resaltando su sabor tostado y su ligera acidez.
La Mona de Pascua es un bizcocho similar al panquemado, tradicionalmente acompañado de huevos duros en su interior, marida a la perfección con un espumoso Brut para equilibrar el dulzor. El Brut Nature de Ladrón de Lunas es el idóneo para complementar el sabor de la Mona con la naturalidad de este cava.
Las Torrijas, tan adoradas y sencillas de hacer en casa, se caracterizan por su toque caramelizado y textura jugosa. Un espumoso Semi-Seco o Dulce sería adecuado, o incluso una mistela también podría complementar perfectamente a este postre. En ese caso, para nosotros la Mistela Ladrón de Lunas es la elegida.
El Arnadí, dulce valenciano tradicional durante la Cuaresma o Semana Santa, hecho principalmente con calabaza y azúcar, a menudo adornado con almendras y servido en cazuela de arcilla. También conocido como carabassa santa o moniato sant. Un vino espumoso Dulce es un acompañante ideal gracias a que la textura fina del arnadí podría equilibrarse con la vivacidad de las burbujas.
Los Pasteles de boniato son dulces habituales en la Comunidad Valenciana, de origen árabe, con forma de pequeñas empanadillas con boniato, canela y un toque de cazalla. Estos pastelitos tienen un perfil aromático particular, por lo que su maridaje propone un vino espumoso Semi-Seco, que podría armonizar con la dulzura del boniato y la canela.
La famosa Coca de llanda es un bizcocho dulce valenciano hecho con harina, azúcar, huevos, aceite y leche, cocinado en un molde de hojalata. La clave para este postre es conseguir una masa esponjosa que lo diferencia de otros bizcochos. Para este postre, proponemos un cava como puede ser el Brut Rosé de Ladrón de Lunas, y así complementar su dulzura sin opacarla. La frescura y las burbujas del espumoso limpiarán el paladar después de cada bocado.
¿Por qué los espumosos maridan con los postres?
La afinidad entre los vinos espumosos y los postres radica en su notable versatilidad y en su capacidad para establecer un equilibrio con la dulzura de estos últimos. La acidez inherente a los vinos espumosos actúa como un contrapunto a la intensidad del azúcar presente en los postres, lo que resulta en una experiencia gustativa de los más equilibrada. Además, las finas burbujas, características de cavas y champagnes, ayudan a limpiar el paladar, evitando que los sabores dulces se tornen empalagosos.
Así que estas Pascuas no lo dudes, disfruta de todos los dulces que quieras y marídalos con nuestra gama de Ladrón de Lunas, disponible en la tienda online. Y… ¡Brindemos por una Pascua llena de sabor!
